VIDEOJUEGOS: LAS CHICAS TAMBIÉN MATAN

Eurídice Cabañes Martínez

Entrevista en Radio 3 – Minuto 40


Tras entrevistar a más de 50 chicas de 12 a 35 años comprobamos que las chicas también disfrutan matando en los videojuegos, aunque se diferencian de los chicos en el tipo de videojuegos a los que juegan y, por tanto, en la forma de matar. ¿Cómo matan las mujeres en los videojuegos? ¿A qué se deben estas diferencias?



Introducción

La industria del videojuego se ha dado cuenta de que algo grave está pasando: la mitad de la población son mujeres, y no consumen videojuegos tanto como los hombres. Desde luego, en muchos casos (como la serie de juegos «Imagina ser», sacar modelos de consolas rosas, etc.), la industria del videojuego va dando palos de ciego intentando atraer al público femenino, pero ni siquiera se preguntan: ¿qué ha pasado? ¿qué están haciendo mal? ¿por qué dejaron de jugar las chicas?



El progreso inverso

Analizando las respuestas de las chicas encuestadas, he podido ver que las chicas de mi generación siguieron un progreso inverso a los chicos. Muchos chicos comenzaron a jugar en los ya casi extintos salones recreativos, para después pasar a tener una consola propia y jugar en sus casas. Para las chicas, sin embargo, el proceso fue inverso. Para la mayoría de ellas, su primer contacto con el mundo de los videojuegos fue en juegos en casa, en el ordenador. Después pasaron a ir a los salones recreativos, y muchas de ellas dejaron progresivamente de jugar…

Esto nos revela dos cosas: la primera, que el elemento de socialización es importante: preferían jugar acompañadas en los salones recreativos, y el paso de estos a las consolas personales dejó a muchas videojugadoras fuera. Pero no fue solo esto. El hecho de que en el inicio de los videojuegos muchas chicas jugaran asiduamente y después dejaran de jugar se debe, en parte, a las mejoras gráficas de los videojuegos y al realismo que presentan actualmente.

Esto puede sonar extraño. Me explico: los gráficos de mala calidad tenían una gran ventaja que ha sido subestimada: la abstracción.



La abstracción como identificación

Gráficos de baja calidad en videojuegos clásicos

Gráficos de baja calidad = mayor abstracción

Personajes femeninos estereotipados en videojuegos actuales

Personajes actuales: hiperrealistas y estereotipados

Para muchas chicas resultaba más fácil sentirse representadas por un par de píxeles o con un rombo, que con los personajes gráficamente mucho más desarrollados, que son, en la mayor parte de los casos, hombres, y, en los pocos casos que son mujeres, un estereotipo increíble.

No somos tontas: nos damos cuenta de que los personajes con grandes tetas y escasa vestimenta no están hechos para que nos sintamos identificadas con ellos, sino para el deleite de los chicos. Con las mejoras gráficas se ha hecho mucho más evidente que los videojuegos son, en su mayoría, hechos por hombres y para hombres.

«Veía los personajes femeninos de los juegos en trajes eróticos, o en representaciones muy estereotipadas… cuando los personajes masculinos son normales o son más llamativos y más poderosos…»

«Los juegos que me suelen gustar son todos de aventuras y no hay princesita atrapada esperando a su rescatador. Eso sí, en la mayoría los protagonistas son masculinos… ¡coño!»

«Me gustó mucho, por ejemplo, el Longest Journey. La protagonista es una mujer normalita, cosa que parece una tontería, pero harta mucho manejar siempre a un personaje masculino o a una tía tetuda.»

Parece claro que mientras los personajes masculinos representan el «ready for violence», los personajes femeninos siguen el estereotipo del «ready for sex».



Un caso extraño: la abstracción en acción

Juego de puzles con fondo de chicas japonesas

¿Recordáis este juego? Ha aparecido en varios casos en las encuestas como uno de los juegos que las chicas jugaban en los recreativos. Yo no lo recordaba hasta que leí la descripción que algunas chicas hacían de él. Como se puede ver, por las imágenes de fondo, parece un videojuego totalmente orientado al público masculino, y sin embargo era mayoritariamente jugado por chicas. ¿Por qué?

He estado dándole muchas vueltas: si las chicas no se sienten identificadas con los personajes femeninos estereotipados, ¿por qué se sentían atraídas por este juego? Revisando de nuevo las respuestas de algunas de las chicas encuestadas, encuentro una posible respuesta:

«Si cualquiera de estas cosas tocaba la línea que hacías para hacer el puzle, perdías una vida. Algunas te mataban si te tocaban a ti (tú eras un rombo luminoso)».

De nuevo, como en los juegos mencionados anteriormente, se hace la abstracción: «tú eres un rombo luminoso». Puedes sentirte identificada con él. Las imágenes de chicas semidesnudas solo eran un fondo que pasaba desapercibido a nuestras miradas, posiblemente por la costumbre de encontrar la imagen de la mujer objeto por todas partes.

Como dice otra chica entrevistada:

«Era de hacer un puzle, que por cierto eran dibujos de chicas japonesas y cada vez tenían menos ropa, y cuando te pasabas la pantalla la chica te hacía un gemido sexual. Jajaj, no me acordaba hasta que lo he dicho, ¡qué fuerte!»



¿Qué tipo de videojuegos nos gustan?

Mirando las respuestas de las encuestadas, podemos encontrar de todo, desde el clásico Tetris hasta el Gran Turismo, pasando por el Mario o el Resident Evil. Por lo tanto, como es obvio, cualquier respuesta a esta pregunta es una generalización.

Pero sí es cierto que la gran mayoría de las chicas responden que prefieren, según sus propias palabras: juegos de habilidad, lógicos, de estrategia, arcade, plataformas, de conocimientos, «aquellos en los que tenga que pensar». Como por ejemplo: Tetris, Pang, Bubble Bobble, Comecocos, Super Mario Bros, Sonic, Los Sims, el Trivial, Brain Training, Lemmings, Warcraft y Edge of Empires.

No les llaman la atención o les aburren los juegos violentos.



Esto no es del todo cierto: videojuegos violentos

1. Según la edad de las encuestadas baja, vamos viendo un mayor gusto por los juegos violentos (16-20 años):

«Uno de mis juegos favoritos es el GTA San Andreas, porque en él hay mucha libertad de acción.»

«Los videojuegos que más me gustan son Resident Evil y Grand Theft Auto.»

«Suelo jugar a juegos de guerra principalmente, tanto reales (CoD) como de guerra SciFi (Halo, Gears).»

«El que me gustó más fue Conker Bad Four Day para N64. Adoro los shooters, también me gustan mucho el Silent Hill, Resident Evil, Call of Duty.»

Pero no si baja demasiado: a las chicas de 12 años no les gustan aún.

«Desde hace unos años le empecé a tomar gusto a los juegos de matar. Antes en mis consolas de Nintendo jugaba juegos más infantiles y de repente uno que otro Splinter Cell. Noté que me gustaba mucho. Nuestra siguiente consola fue un Xbox 360 en donde me envicié con los FPS y RPGs (Halo2, Halo3, Call of Duty, Gears of War, Bioshock, GTA, Splinter Cell).»

Como podéis ver, sí hay chicas que disfrutan con los videojuegos violentos, aunque no son la mayoría.

2. También disfrutan de la violencia si está bien integrada en el argumento y no es gratuita:

«Sí, aunque no gratuitamente. Me tiene que entrar el argumento del juego. Me gusta el cine gore; la violencia exagerada hace que uno se lo tome a risa. En cambio, cuando veo violencia en las noticias, me causa totalmente el efecto contrario. En una peli o en un videojuego, sabemos que es falso y ahí está la gracia. Además, mola poder manejar a un personaje, como si fuera en una película, ya sea de gore, acción, terror, incluso comedia, y poder tomar decisiones, etc. No solo es el hecho de matar por matar.»

«Los juegos violentos no me disgustan, siempre y cuando tengan ‘historieta’.»

3. Hay un tipo de juegos violentos que les atrae especialmente: los de lucha. Muchas mencionan el Street Fighter o el Tekken, y afirman que les gusta porque, en sus propias palabras:

«Es como una descarga de adrenalina.»

«Me gustan porque me descargan mucho, no pienso en nada y despejo mi mente de todos los agobios del día a día.»

«Porque me desestresan.»

«Porque puedes desatar tu furia.»

Y también les gustan porque pueden jugar con otra persona:

«Son entretenidos para jugar a 2 (piques, torneillos…).»

«Me gusta bastante pegarme con las amigas o los amigos jugando.»

«El atractivo que les encuentro es compartir unas risas con alguien un ratito, un poquito de adrenalina.»

4. Y… lo más curioso de todo…

Antes de verlo, volvamos por un momento al tipo de juegos que les gustan a las chicas. El que más público femenino ha atraído en los últimos años ha sido sin duda Los Sims. Si lo analizamos, podemos ver que es una versión en videojuego del juego de las casitas: puedes crear tu casa, relacionarte con los vecinos, buscar trabajo, tener hijos. Hasta aquí tenemos de nuevo el tópico de que a los chicos les gustan los juegos de guerra y a las chicas jugar a las casitas. Pero… ¿eso es todo lo que se puede hacer en Los Sims?

A la mayoría de las chicas les encanta experimentar con la violencia en juegos cuyo objetivo no es ese. Por ejemplo, una encuestada decía:

«¿Quién no ha intentado matar a un Sim? Quemado, ahogado, por inanición… más que nada es por ver qué opciones te da el juego.»

Otra:

«Provoco accidentes en los coches a ver qué pasa, y en los juegos de mascotas les dejo sin comer, sin beber…»

Una tercera:

«En algunos juegos, cuando no se presta a matar, lo hago para ver qué pasa o qué dicen los personajes.»

«En Halo, por ejemplo, durante la campaña le he disparado a los compañeros para ver qué dicen. Incluso hay una opción que puedes activar con las calaveras para que tengan más diálogos y digan cosas chistosas.»

«En GTA, el juego se presta para hacer más desastres. Desde que tenía el primer GTA en la PC, me gustaba robar muchos carros, amontonarlos y luego hacer explosiones en cadena con alguna bomba o rocket launcher. También atropellar a las personas se presta mucho y estampar los carros.»

«En juegos de carrera, solo cuando juego con otros amigos es cuando nos gusta crear accidentes o choques para que los carros salgan volando, al igual que en GTA.»

Y otra:

«Los Lemmings se autodestruían, y te juro que aunque fuera cruel, me encantaba que empezara la cuenta atrás y explotaran. Recuerdo que se lo enseñaba a todo conocido. ¡Eran graciosísimos cuando se suicidaban!»

Otra:

«En juegos de competición de coches, como me aburro, a veces he jugado a chocarme o intentar atropellar a alguien para ver qué pasaba.»



¿Encontráis algo en común en estos ejemplos?

Me parece especialmente interesante que todas afirman: «lo hago para ver qué pasa».

Analicemos esto. ¿A qué se deben estas diferencias? Desde luego, cualquier explicación esencialista sería errónea. Pero si nos remitimos a la educación, vemos cómo históricamente Aristóteles, Freud y un largo etcétera consideraban que lo masculino era sinónimo de activo y lo femenino de pasivo. La violencia se ha asociado a lo masculino, entre otras cosas por su papel activo que se opone al rol pasivo de la víctima.

Este pensamiento desgraciadamente sigue presente hoy en día. Podemos verlo en las declaraciones de Microsoft de que a las mujeres «no les gusta actuar, prefieren ver» (declaraciones dichas en referencia a cómo el modo espectador y de edición del Xbox Live supuestamente iba a atraer a las mujeres a los videojuegos).

¿Cómo afecta esto a las diferencias entre los juegos y el modo de jugar que eligen chicos y chicas?

A los hombres les transmite una discreta asociación de la virilidad con la violencia o la guerra. De este modo, la guerra se convierte en la mejor expresión de la masculinidad. Mientras que a las mujeres se les ha alejado siempre de la muerte: «mujeres y niños primero», «eres una mujer, esto no puedes verlo», «es demasiado violento para ti», «la guerra no es lugar para una mujer» (salvo, claro está, cuando se trate de una enfermera que cura heridos y no se salga de su papel de perpetuadora de la vida), y un largo etcétera.

Obviamente, aquí no estamos hablando de violencia real, sino de violencia ficticia en un mundo sin consecuencias. La violencia y la muerte ficticias son necesarias. Como dijo Mathias Clasen, el juego con violencia es un comportamiento de exploración adaptativa, un entrenamiento para lo inesperado, inherentemente satisfactorio, puesto que permite la experimentación sin consecuencias.

O, como dijo Gerald Jones en su libro Jugando a matar monstruos: por qué los niños necesitan de fantasías violentas y violencia falsa, los videojuegos, además de ser una gran forma de ocio, son, en esencia, fantasías de poder y control, tan necesarias para el desarrollo emocional de la persona como el amor fraternal. Y las mujeres también tienen fantasías de poder y control tan sanas, naturales y habituales como las de los hombres.

Pero el hecho es que las mujeres han sido culturalmente alejadas de este tipo de juegos, por lo que ahora, siguen en su mayoría alejadas de los juegos violentos, pero experimentan con la violencia en videojuegos cuyo objetivo no es ese, aunque su conducta pueda parecer más cruel. No creo que sea así, sino que parten de cero. La clave está en el «ver qué pasa». Los chicos, digamos, «saben qué pasa», han sido educados para ello. Las mujeres se enfrentan a un terreno inexplorado en el que la curiosidad es lo que manda.