El tiempo no es una línea, es una pregunta. Cada decisión, cada recuerdo, cada visión de lo que pudo ser o aún puede ser es un acto de creación. El futuro es una materia en disputa.
El tiempo no es una línea
El futuro ya no se anuncia: se impone. En nuestras agendas, en nuestros dispositivos, en los algoritmos que predicen nuestras elecciones antes de que las pensemos. Vivimos un presente sin tregua, secuestrado por la lógica del rendimiento y la anticipación. Mark Fisher hablaba de la lenta cancelación del futuro. Hoy esa cancelación ya no es lenta: es interfaz, scroll, notificación, urgencia… cronofagia. Un tiempo devorándose a sí mismo, condenado a la repetición frenética de lo inmediato sin dejar espacio para la sedimentación del pensamiento o la construcción de futuros.
El colapso es horizonte y la nostalgia trinchera
Los imaginarios sobre el futuro se encuentran secuestrados, reducidos a escenarios de crisis. Aceptamos el colapso no como posibilidad, sino como destino. Somos huérfanes del futuro en este presente que parece incapaz de ofrecer nuevas formas culturales | sociales | políticas | ecológicas. La nostalgia, leída desde Svetlana Boym, puede ser reaccionaria o emancipadora. No toda añoranza mira hacia atrás: hay nostalgias que siembran futuro.
Una arqueología especulativa
Nostalgia de Futuro no es una mirada hacia atrás ni un ejercicio de melancolía, sino una excavación crítica de aquellos caminos tecnológicos, sociales y políticos que fueron posibles y no ocurrieron, y que hoy, en pleno colapso sistémico, podrían reactivarse como herramientas de resistencia y cuidado. La exposición invita a un ejercicio de arqueología especulativa: ¿qué pasaría si en lugar de microchips hubiéramos seguido desarrollando los khipus andinos como tecnología de memoria? ¿Y si la computación fuese una práctica fermentada, vegetal, simbiótica? ¿Qué otros futuros se tejen si nuestras infraestructuras no están diseñadas desde el extractivismo, sino desde la interdependencia?
Las obras componen una constelación especulativa que no se limita a representar futuros, sino que los ensaya como compostaje vivo de memorias, luchas y mundos posibles.
Tres coordenadas curatoriales
Los siguientes conceptos sirven de brújula para la navegación de las obras:
Permacomputación
Tecnologías que no maximizan, sino que se adaptan. Computación con límites. Procesos que no buscan la eficiencia infinita sino el equilibrio. No se trata solo de programar mejor, sino de reconfigurar nuestras relaciones con lo vivo en todas su diversidad..
Holobionte
Toda tecnología es una red de relaciones. Como en un bosque, toda vida es resultado de la coexistencia entre múltiples especies en permanente colaboración e intercambio. Las obras, como organismos en simbiosis, configuran nodos de una red vital que amplifica la sostenibilidad mutua.
Compost
No hay innovación sin descomposición. Toda promesa tecnológica produce desecho, pero también puede generar abono. El compost es el arte de la transformación y, al mismo tiempo, la tecnología natural en la que se basan todos los seres vivos: transformar lo que fue en posibilidad para lo que viene.
EL LIBRO
Un libro interactivo que imagina futuros posibles desde mundos que ya vibran en el presente. A través de narrativas entretejidas con ciencia ficción especulativa, crítica tecnopoética y archivos vivientes, el libro propone un recorrido por realidades donde el agua recuerda, las bacterias dialogan y el sonido teje memoria.
Esta precuela literaria no solo acompaña la exposición: la antecede, la prefigura, la convoca. Porque para habitar otros mundos, primero hay que contarlos. Y para que existan, hay que imaginar que ya estuvieron aquí.
Nostalgia de futuro transforma el discurso curatorial en una ficción interactiva, un “elige tu propia aventura” que traduce los ejes de la exposición en decisiones narrativas. Cada elección conduce al lector por rutas temáticas que anticipan las obras y los conceptos que luego encontrará en sala, invitándolo a habitarlas desde dentro.
El proyecto se expande fuera del libro mediante una campaña urbana: una serie de pegatinas distribuidas por la ciudad que actúan como portales. Al escanearlas, el público accede a las instrucciones para conseguir el libro de forma gratuita y a la convocatoria para la exposición.
Así, la metodología articula curaduría, ficción y mediación, generando un recorrido transmedia que prepara la experiencia expositiva y convierte la lectura, la ciudad y la muestra en un mismo espacio narrativo.
CRÉDITOS
Curaduría: Eurídice Cabañes y Luca Carrubba
Diseño expositivo: Meritxell Ahicart
Producción: Luca Carruba
Apoyo curatorial: Jara Rocha
Proyecto producido con el apoyo de/Projecte produït amb el suport de Barcelona Producció 2025.
La Capella, Instituto de Cultura de Barcelona, 2025
Obras y Artistas
- Autonomy of Things / EmErgEncE de Xavi Manzanares
- BSM/MTHCv3 [Bionic Sound Machina | More Than Human Composer] de Oscar Martín Correa
- MICROuniversos de Hamilton Mestizo Reyes
- Wiñotuay chi lewfü (El río volverá) de Maria Ignacia Ibarra y Wladimir Riquelme Maulén
- Atuel de Cooperativa Matajuego
- Khipu | Computador Prehispánico Electrotextil (edición 2) de Constanza Piña Pardo
- 2.8B420k de Andy Gracie
- Radiofonic sculptural dialogue de Rabía Williams
- Nostalgia de Futuro: el libro de Eurídice Cabañes
- Más allá del colapso: ecos del futuro de Eurídice Cabañes y Luca Carrubba, con producción sonora de Mathias Klenner
- Secreto Ancestral VR de Francisca Silva y María José Díaz.
